¿Cómo Conseguir que Rechacen su Artículo?

Mary-Claire van Leunen, Richard Lipton

Si sus ideas son suficientemente malas, no tiene por qué seguir leyendo. La banalidad, la irrelevancia, el plagio o el más completo absurdo resulta suficiente para rechazar cualquier abstract, no importa lo bueno que sea. Del mismo modo, si sus ideas son brillantes, agudas, originales y correctas va a tener que recorrer un largo camino. Los comités de programa difieren en sus estándares. Sin embargo, si es usted como la mayoría de nosotros, ni un genio ni un idiota, ni Newton ni Pichote, tendrá que esforzarse para conseguir un abstract que pueda ser rechazado. Aquí tiene algunos consejos de utilidad.

Envíelo tarde.
Esta es la regla básica para que rechacen su abstract. Ni siquiera comience a escribirlo hasta que la fecha límite haya pasado hace tiempo. Mantenga informado al comité de programa de todos sus progresos: ``Parece haber una pequeña laguna en una de las demostraciones", ``Está casi listo", ``En cualquier momento lo termino". Seguro que todo el comité recordará su nombre cuando, finalmente, llegue a su poder.

Envíelo incorrectamente.
La idea de enviar los abstracts al presidente del comité está sobreexplotada. Intente algo nuevo. Envíe su abstract al presidente del comité del pasado año. Envíelo al de este año, pero a la facultad en la que estudió o, mejor aún, a la que le canceló su contrato pese a ser profesor titular. Envíelo a alguien cuyo nombre suene ligeramente parecido. En cualquier caso, asegúrese de enviarlo a portes debidos.

Exceda ampliamente la longitud máxima permitida.
La mayor parte de los abstracts deben tener entre ocho y veinte páginas de extensión, o entre 1500 y 3500 palabras. Su meta, en tal caso, debe ser conseguir por lo menos 10000 palabras (sin contar los símbolos específicos de la materia). Hay distintas variaciones interesantes de abstracts monstruo.

El Yeti:
envíe un artículo de setenta páginas con instrucciones para que el comité de programa sólo lea las primeras doce. Hay que asegurarse de que la página doce termina en medio de una sección, de un párrafo y de una oración.

El monstruo del Lago Ness:
Envíe un abstract de doce páginas con treinta páginas de apéndices, en la seguridad de que nadie podrá comprender nada a menos que se haya leído todos los apéndices. La manera más sencilla, y de largo, para conseguir esto es introduciendo su propia y totalmente idiosincrática notación.
1+1 = 2
por ejemplo, se podría escribir en su notación como
b
b| <
1 2 1*.
z| > ^

El King Kong:
Envíe un abstract de ocho páginas con 20000 palabras. Puede necesitar un equipo especial de tipografía, pero no se preocupe: ¡existe!. Con un PC, letra a cuatro puntos, sin margen y sin figuras puede escribir 100 palabras en la cabeza de un alfiler.

Podría usted pensar que la estrategia opuesta-enviar un abstract que no alcance la longitud mínima-también podría funcionar. Esto no es así, véalo desde el punto de vista del comité de programa: deben leer más de un centenar de abstracts, entre otras obligaciones. Solo por su brevedad, después de unos pocos abstracts monstruosos, es posible que sea bien considerado.

El abstract relámpago
consiste en la combinación de la vaguedad con la estrategia anterior, y es una técnica excelente. El ejemplo siguiente es buena muestra de ello.

Hemos trabajado en complejidad y demostrado algunos teoremas. Algunos teoremas son muy fuertes y otros son menos fuertes. Algunas demostraciones son largas, y otras cortas. Hemos intentado ligar las demostraciones con los teoremas, pero no siempre lo hemos conseguido. Luego, nos entró sueño y nos fuimos a dormir. Buenas noches.

Este ejemplo es bueno, pero no perfecto. Si sustituímos `complejidad' por `computación' claramente obtenemos algo más vago, no importa lo insulso que pueda parecer a primera vista. Sólo una revisión constante y cuidadosa puede asegurarle el rechazo de todo abstract.

La lista de la compra
es una nueva táctica que nos gustaría alabar. Para ello debe enunciar al menos cuarenta teoremas. El record en los EE.UU. es de 97 (noventa y siete), pero hay un recurso interpuesto en el que se alega que el autor estaba bajo la influencia de estimulantes y los jueces parecen dispuestos a no homologar esta marca. En confianza, esperamos que durante este año se produzcan nuevas y excitantes combinaciones de la Lista de la Compra con el Abstract Relámpago y algún otro método.

No dé ninguna motivación.
Presente sus resultados en el vacío. Elimine de su redacción cualquier indicación que puede arrojar una luz acerca del origen, la dirección o la relevancia de sus ideas. En absoluto comente ninguna aplicación práctica, a menos que esté enviando su abstract a una conferencia sobre fundamentos teóricos.

No dé ninguna referencia.
Incluso un autor novel conoce el efecto de la ausencia de agradecimientos y bibliografía; pero un maestro sabe y debe ir más lejos: Dará la apariencia de una cita sin ningún interés, en su lista de referencias sólo hay comunicaciones privadas, trabajos en preparación y artículos enviados en espera de respuesta. Hará uso de oscuros resultados con nombres inventados por él mismo, y describirá como `bien conocidos' algunos resultados (preferiblemente falsos) que sólo han sido publicados en serbocroata.

Demuestre resultados triviales exhaustivamente,
divida la demostración en tantos lemas como le sea posible, rompa la línea argumental con notas, observaciones y consecuencias. Por otra parte, afirme rotundamente los resultados de difícil demostración y vadéelas, si es posible, con aire de superioridad. Un acertado error tipográfico en el enunciado del teorema añadirá una nota de humor a esta técnica.

Nunca, bajo ninguna circunstancia, de una demostración convincente de un teorema, aunque sea de forma esquemática y dejando las obviedades aparte. ¡¡Nunca!! Olvidar esto puede hacer que el abstract sea aceptado, incluso si ha seguido fielmente el resto de nuestras advertencias.

Su lenguaje
debe ser pomposo, impersonal, monótono y confuso. Trabaje fuerte su gramática. No hay por qué concordar sujeto y predicado en una oración de más de seis palabras. Los referentes indefinidos, combinados con falsas alusiones, conseguirán que el incauto miembro del comité de programa se lleve las manos a la cabeza y vague en confusión. Toda intención que tuviera de aceptar su abstract desaparecerá de manera instantánea.

La apariencia de su artículo
también ha de cuidarse, a continuación damos una lista de cosas que no se han de olvidar.

  1. Una máquina de escribir con una cinta gris y descolorida es un buen comienzo, pero ¿por qué no usar la cinta roja como pizca extra de individualidad?

  2. El papel de ochenta gramos puede parecer muy fino, hasta que descubra que existe el de sesenta, o incluso de menos.

  3. ¿Por qué no escribir en la cara de atrás de papel usado y añadir un alegato a favor del reciclado de productos de papelería?

  4. ¿Por qué no enviar nuestro trabajo escrito a mano (mejor a lápiz)?

  5. ¿Por qué no dejar a su hijo de cuatro años que se encargue de la presentación final?

  6. ¿Qué ha sido de las antaño frecuentes manchas de grasa, de pisadas o de la taza de café?

Uno nunca puede prestar demasiada atención a estos detalles, pues pueden marcar la diferencia entre un abstract aceptable de mala gana y aquél que será firmemente rechazado año tras año.

Debe quedar claro que una vez que tiene un abstract consistentemente rechazable, debe enviarlo cada año. Así formará parte de la mitología de su campo de estudio. De un comité de programa a otro se repetirá la pregunta: ¿ya llegó el abstract del viejo Fulano de Tal? ¿Cómo se llama este año?

Una última palabra antes de terminar: si después de adoptar todas estas estrategias y desarrollar sus propias iniciativas su artículo, finalmente, es aceptado ... ¡no desespere! No lo tome como una afrenta personal. El comité de programa tiene ciertos límites que cumplir. Cierto número de artículos debe ser aceptado independientemente de su mérito. Sus amigos y colegas lo comprenderán, y nadie lo usará contra usted. Simplemente, ¡¡no deje que ocurra con mucha frecuencia!!


Traducción de Manuel Ojeda Aciego